Lave muy bien el arroz y colóquelo al fuego con el agua.
Cuando el agua se haya evaporado por completo, añádale la leche y la astilla de canela, deje cocinar a fuego lento hasta que tome una consistencia cremosa.
Agregue el azúcar y la sal y siga cocinando hasta que espese, sin dejar de remover.
Cuando esté tibio, retírelo del fuego, espolvoréelo con canela.
Carmen Mercedes Romero
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