Corte la carne en trozos medianos y póngala a ablandar en la menor cantidad de agua posible. Cuando esté blanda, retírela, déjela enfriar y machaque los trozos de carne fuertemente con una piedra. Desméchela con las manos, lo más menudo que pueda, desechando las fibras duras o grasa.
Pique los aliños menuditos y ponga a calentar el aceite onotado en una sartén. Agregue los aliños y déjelos sofreír un rato. Añada la carne al sofrito, remueva un poco y agréguele un poco del caldo que quedó al ablandarla.
Espere a que el líquido se consuma y... ¡prepare el paladar! Esta preparación alcanza para 8 personas o 6 muy glotonas.
Carmen Mercedes Romero
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