Corte la carne en trozos medianos. Cocínela en suficiente agua hasta que esté bien blanda. Deje reposar, reserve el caldo en que se cocinó, y desméchela en hebras delgadas.
Pique la cebolla, los tomates y el ajo muy menudos y sofríalos en el aceite onotado. Agregue un poco del caldo de la carne. Agregue la carne, sazone y deje tostar hasta que las hebras tomen un color dorado oscuro
Carmen Mercedes Romero
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