El 31 de Diciembre de 1937 llegó al Puerto de La Guaira nuestro inolvidable "Billo" Frómeta, procedente de la República Dominicana, su tierra natal.
Desde ese momento Billo hizo de Caracas su patria chica, y por más de 50 años describió en sus canciones con amor y gracia la Caracas casi rural con sus techos rojos, calles empinadas, verdes colinas y un pueblo cordial y generoso que lo recibió afectuosamente y que más tarde le otorgó el merecido título de "El Cantor de Caracas".
Desde su llegada a Venezuela su persona y su orquesta se constituyeron en un símbolo musical único. Todas nuestras generaciones han sentido su sabor antillano y esa singularidad y clase con que Billo siempre interpretó la música latina.
Mas fué Caracas la profunda inspiración del maestro; la gente de Caracas, siempre alegre, lo premió con su aplauso, y hoy los caraqueños aplaudimos no sólo su talento y constancia como músico, sino el habernos dejado una herencia reunida en un frodoso racimo de bellas canciones dedicadas a nuestra capital.
Como el mismo Billo dijo: "Hay mucho que contar y que explicar de la Caracas que yo conocí y aprendí a querer", mas los que no conocimos a esa Caracas de antaño tenemos el placer de verla magistralmente retratada en las melodías y poemas que le dedicó este brillante músico, figura inolvidable que permanecerá por siempre en la historia musical de Venezuela.
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