Entre marzo y abril.
El pueblo venezolano da reales muestras de religiosidad durante la conmemoración de la Semana Santa o Semana Mayor.
La liturgia eclesiástica es el elemento principal de la conmemoración de la muerte del hijo de Dios en la cruz, según la tradición católica. En Caracas, el acto más significativo es la procesión de la imagen del Nazareno de San Pablo, desde la Basílica de Santa Teresa ubicada en el centro de la Ciudad.
Muchos son los fieles que vienen del interior del país a "pagar sus promesas" ya que el Santo les concedió un milagro o les "ayudó" en alguna petición. Estas personas, adultos o niños, llegan a la Basílica con una vestimenta morada igual a la del Nazareno, con un cordón atado a la cintura, en muchos de los casos descalzos. No es extraño observar a algunos fieles cargando en sus hombros una cruz y una corona de ramas en la cabeza, emulando el Via Crucis del Hijo de Dios.
En la región andina de nuestro país estos actos religiosos, oficiados por la iglesia o por los fieles alcanzan un gran colorido.
La Quema de Judas
Como parte de las festividades de Semana Santa, el domingo de Resurrección se incinera un muñeco de trapo del tamaño de un hombre simbolizando al traidor Judas Iscariote.
Como en otras festividades del territorio nacional hay ciertas diferencias con respecto a la ejecución de "Judas". En las riberas del Lago de Maracaibo, por ejemplo, este personaje se ahoga en sus aguas.
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